La guerra subsidiaria y el terrorismo internacional en Siria y Medio Oriente

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Texto de la disertación del Jefe de la Misión Siria en la Argentina, D. Hamzeh Dawalibi, pronunciada el día 9-5-2017, en la Conferencia sobre Medio Oriente del ciclo “Una política exterior para el siglo XXI”, que organiza para este año el Instituto de Política Internacional La Hora de los Pueblos.

Volvamos un poco hacia la historia y hagamos un repaso breve acerca de las consecuencias de las guerras a lo largo de la misma.

El acuerdo de Sykes-Picot se realizó para solucionar la competencia y el conflicto de influencias de los países aliados en la Primera Guerra Mundial, a fin de reconstruir al Medio Oriente sobre los escombros del Imperio Otomano, transformando las propiedades del imperio en países como  Irak, Siria, Líbano, Jordania y Palestina, además de la formación de un estado para recibir inmigrantes judíos en la tierra Palestina, cumpliendo la promesa de Balfour de 1917 (Nota de la redacción: promesa hecha por dicho primer ministro británico al banquero sionista Rothschild), desplazando y exterminando al pueblo palestino.

Lo que podemos decir es que las guerras del siglo veinte fueron guerras de naciones, especialmente la Segunda Guerra Mundial que se expandió para dividir al mundo en dos alianzas, la occidental y la oriental, para que luego la guerra fría sea la forma más clara de demostrar la competencia entre esas dos alianzas, y que Israel se transforme en el reflejo de los intereses occidentales en el Medio Oriente y en herramienta para prevenir cualquier avance en nuestra región, sin dejar de mencionar en ese contexto, que la devolución de los derechos del pueblo palestino y las tierras ocupadas sirias y libanesas serán las  bases para la estabilidad de toda la región.

Y siguiendo el orden histórico de estos conflictos, podemos mencionar también que la intervención soviética en Afganistán era la oportunidad de los Estados Unidos para afirmar su control en la zona del Golfo y la región, utilizando la religión como manera para militarizar a los excluidos en la región, provocando la aparición de Alqaeda bajo el liderazgo de Bin Laden, para combatir a “los blasfemos soviéticos”, formando el primer fenómeno para transformar la guerra en guerras subsidiarias.

Con la invasión de Irak, marzo 2003 y la destrucción de su infraestructura bajo el pretexto de poseer armas químicas y la colaboración con ALQAEDA, los Estados Unidos adoptaron utilizar empresas mercenarias para lograr la misión de la devastación y, a consecuencia de  eso, el canciller norteamericano Collin Powell visitó Damasco en el año 2004 para imponer las condiciones del triunfo a Siria. Entre ellas, estaba la de iniciar las negociaciones de paz con Israel bajo condiciones norteamericanas e israelíes…  (1)

Siria rechazó la ocupación de Irak y exigió la devolución de las tierras sirias ocupadas mediante el dialogo y según las resoluciones de la ONU vinculadas.

Las manifestaciones que comenzaron en marzo del 2011 en Siria, fueron un objeto muy útil para argumentar la intervención occidental y regional, la que se transformó de inmediato en un terrorismo amenazante para la seguridad del Estado sirio y una amenaza regional e internacional. Así ingresaron a Siria más de 200 agrupaciones religiosas y armadas lideradas por ISIS, el Frente Al Nusra, y otros grupos armados terroristas relacionados en forma directa con Al Qaeda, declarando en forma directa su pertenencia al pensamiento wahabista-takferista y su relación directa con ISIS y Al Qaeda.

Siria en la actualidad está viviendo circunstancias extraordinarias, como las que vivió y sigue viviendo el mundo entero a consecuencia de los conflictos internacionales provocados por el deseo de Occidente de controlar el mundo sin importar el costo. Esos conflictos mundiales han generado otros conflictos regionales entre países que procuran proteger su soberanía e independencia, así como existen también países que se someten a los intereses de otros estados, aunque tengan que pagar el costo de los derechos de sus propios pueblos. Todo esto se ve reflejado en estos tiempos en nuestra región en general y en Siria en particular.

En el año 1992, los organismos internacionales vinculados con la Ley Humanitaria Internacional  en Ginebra han recibido solicitudes de países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Noruega, Suecia, Francia y Gran Bretaña para poner fin a la Cuarta Convención de Ginebra y sus respectivos protocolos, utilizando el pretexto de la desaparición  del fenómeno de la colonización y la transformación de los conflictos entre los países en guerras internas dentro de los estados. Para ello, se basaron en lo sucedido en Ruanda y Yugoslavia. Cuando esas solicitudes fracasaron, se iniciaron juicios especiales, dedicados a condenar a los responsables de los gobiernos de esos países, haciendo la vista gorda hacia el involucramiento y la intervención de otros estados en los genocidios que experimentaron sus pueblos a la vista y oído del mundo entero.

Estimados, la guerra que está atravesando Siria es una guerra sin precedentes, instituida por la industria del terrorismo. Un terrorismo ideológico, financiado y armado con los mejores instrumentos del exterior, exportado hacia nuestro país bajo varios nombres y agrupaciones que desconocen la moderación, que no creen en la existencia del otro, adoptando la religión como una herramienta política de una forma única en la historia. Una de las agrupaciones más peligrosas es la del Estado Islámico, ISIS, cuyos miembros usan máscaras negras para esconder su rostro e identidad. Provenientes de más de 100 países, se autoproclaman el Estado Islámico, ilusionando a la población y convenciéndola de que su Estado será el que remplace al actual vigente.

El Estado real es un patrimonio humanitario, fundado por la necesidad de tener instituciones estatales encargadas de proteger a la ciudadanía contra los conflictos y sus consecuencias en la vida diaria. Y esas instituciones serán siempre el protector más fiel de los derechos de la población y el garante más importante de su seguridad, aún con los eventuales defectos que puedan llegar a tener. ISIS está en la actualidad devastando la historia, la geografía, la religión, los valores, la herencia cultural e histórica de la región con el propósito de instalar la dictadura y el salvajismo de su régimen ilegítimo. Esos enmascarados que están cometiendo los crímenes de esa guerra subsidiada contra Siria, son actores que no lograron ser ciudadanos decentes en sus respectivas sociedades, que fueron militarizados y enviados a Siria para predicar la religión islámica según su ideología, y queriendo establecer un gobierno según sus propias leyes, recibiendo a cambio salarios mensuales en dólares equivalentes al salario de un año en sus países de origen.

Podemos presentar las historias de varios de esos combatientes, como por caso la de un miembro de ISIS, proveniente de Australia, que trabajaba de encargado de seguridad en un bar en Sídney, que llegó a Siria, anunció su pertenencia al Islam con el apoyo de un mercenario de ISIS y luego por su presunto profundo entendimiento de la religión. Fue designado de manera inmediata como presidente de la llamada “Corte Legal Primaria” en la ciudad de Alraqa; así comenzó de inmediato su misión por las calles de dicha ciudad, cortando cabezas y llevándolas por las calles junto a su hijo de 9 años, matando a mansalva y hasta crucificando a todos los que no creyeran en la doctrina de ISIS.

Otro caso es el de un cantante alemán desconocido, se había hecho famoso por sus imágenes llevando cabezas cortadas con sangre derramada, él mismo declaró su pertenencia al Islam y se casó en el año 2011 con la empleada que trabajaba en la oficina de las investigaciones federales norteamericana. La prensa norteamericana había publicado durante los años pasados la imagen del mismo terrorista enmascarado… En la actualidad, y después de que dieron a conocer su casamiento con la empleada norteamericana, los fotógrafos de Hollywood  muestran su rostro revelado.

Sin olvidar mencionar que, durante 2016, un grupo de ISIS decidió dirigirse hacia la ciudad histórica de Palmira, donde terminó destruyendo el tesoro arqueológico del templo romano de BAAL, bajo el pretexto de que el templo era una amenaza contra la doctrina islámica, a la vista de la aviación de la Coalición Internacional que estaba vigilando el territorio desde el cielo en el norte de Siria. Es demasiada casualidad que ningún avión los haya visto devastando nuestra historia y patrimonio cultural!!! Antes de la existencia de ISIS, ese templo nunca representó amenaza alguna contra alguien, teniendo en cuenta que el método de agricultura, que depende de la lluvia en Siria, lleva el nombre del DIOS de ese Templo. Y los sirios utilizan hasta el día de hoy esa misma manera de regar sin sentir ninguna amenaza de su fe.

Otra agrupación, diciendo llamarse la “Brigada del Cáucaso”, admitieron que estuvieron combatiendo a la Unión Soviética en Afganistán y que llegaban ahora a Siria para seguir su JIHAD.

Otro grupo extremista de más de diez mil combatientes anunciaron que no van a salir de Siria antes de reconstruirla a su manera y de vengarse por todos aquellos que fueron reprimidos desde centenares de años.

De esa manera, Siria se ha convertido en un laboratorio para criminales y mercenarios internacionales, que trabajando para quienes les pagan y les dan funciones, y en una suerte de chacra subsidiaria para liquidar cuentas.

La guerra en Siria es una guerra de intereses e influencias y no tiene nada que ver con ningún principio moral o político. Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña están recibiendo de manera permanente pedidos de organizaciones legales y humanitarias para frenar el envío de armas a los grupos terroristas extremistas que están operando en nuestro país, pero Washington considera su involucramiento como una forma de combatir el peligro de ALQAEDA y su presencia que amenaza la seguridad nacional norteamericana, sin dejar de destacar que las zonas de la presencia de Alqaeda están bajo el control de la llamada Coalición Internacional. Lo que podemos ver también es que las ofensivas realizadas por esa Coalición durante el 2016 jamás apuntaron contra alguna de las bases de ISIS, sino que fueron siempre dirigidas contra la infraestructura de las zonas orientales de Siria: contra yacimientos de petróleo, refinerías, tanques de agua, hospitales, escuelas, puentes y rutas.

Esas guerras, creadas por las potencias mundiales, están destinadas a dibujar nuevos mapas y determinar nuevas líneas de dominación e influencia. Las primera y segunda guerras mundiales fueron entre naciones, hoy el mundo está atravesando otro tipo de guerras, guerras dentro de las naciones. Las herramientas y maneras son distintas, pero las guerras salvajes y absurdas cuestan millones de dólares, y su fin no es el triunfo de la Justicia o los valores de la Democracia o la defensa de los derechos humanos, sino con el de reafirmar las influencias de las esas potencias, provocando la negación de la  dignidad humana mediante la destrucción de las herencias de un pueblo, sofocando cualquier intento de progresar, de eliminar la pobreza y de lograr un desarrollo compartido entre el fuerte y el débil.

Destruir la geografía, dividir lo dividido, violar la herencia cultural humana, va contra todo interés. Es hora de trabajar sin cesar para acallar el armamento y convocar a un proceso político pacifico que incluya a todos en el mismo objetivo de acabar con ISIS y las agrupaciones extremistas a través de la colaboración con los países de la Región.

(1) Nota del IPI La Hora de los Pueblos:

Conviene recordar que, para la misma época –concretamente el 23-1-2003- la dupla Miguel Ángel Toma/Antonio Stiusso, siempre al servicio de la CIA y el Mossad, entregó al juez Juan José Galeano el llamado Informe Internacional sobre el atentado a la AMIA, que luego fuera adoptado “in totum” por el Dr. Alberto Nisman, desde su nombramiento como fiscal general del caso AMIA, en enero de 2005. Dicho Informe Internacional fue oficialmente preparado por la CIA y el Mossad y en él se deja de lado la inicial acusación contra Siria, y se la dirige sólo contra Irán. Está claro que, en ese momento, EEUU e Israel querían “convencer” a Siria de iniciar las negociaciones de paz con Israel bajo condiciones norteamericanas e israelíes a que se refiere el señor Dawalibi. Una vez que Siria se negó a ello, el ingeniero Stiusso y la diputada Elisa Carrió, y luego las diputadas Laura Alonso y Patricia Bullrich, fueron las encargadas de reactivar la “pista Siria”…